¿Cómo afecta la subida de la electricidad al consumo de tu Aire Acondicionado?

Recientemente todos los consumidores estamos padeciendo unos continuos incrementos de las tarifas eléctricas.

Del precio medio de 0,147 € por kwh que estábamos pagando en el año 2.020, hemos pasado a un precio que ronda los 0,26 € por kwh que nos están cobrando las eléctricas en Julio de 2.021

En los últimos días estamos recibiendo mucha información a través de diversos medios de comunicación (algunos de ellos bastante sensacionalistas) que entrevistan a usuarios que manifiestan que no van a poner en marcha el aire acondicionado por temor a que no puedan hacer frente al recibo de la luz, pero ¿es realmente así? ¿tanto va a subir el recibo de la luz por encender el aire acondicionado?

¿Cuánto consume un aire acondicionado?

Vamos a verlo con un ejemplo y datos reales:

Pongamos el caso de una vivienda con un comedor de unos 20 m2, con una ventana expuesta al sol de 6 m2 y una ocupación media de 3 personas.

Clic aquí para acceder a la Calculadora de Frigorías y Consumo

Para refrigerar esa estancia, necesitamos un equipo de aire acondicionado con una potencia frigorífica de 2.016 Frig/h. (Si quieres hacer el cálculo de otra estancia de medidas diferentes, lo puedes hacer a través de la Calculadora de Frigorías y Consumo que encontrarás en la página web www.climamania.com ) .

Vamos a ver ahora cual va a ser el gasto real de una máquina de aire acondicionado para esa estancia. Para ese cálculo nos vamos a basar en el modelo de máquina de aire acondicionado más vendido en España, el modelo Aire Acondicionado Fujitsu ASY 35 UI KP cuyas características son:

  • Potencia Frigorífica: 2.924 Frig /h
  • Eficiencia Energética: A++
  • SEER (Ratio de Eficiencia en Refrigeración): 6,3

El SEER, o ratio de eficiencia en refrigeración, es la relación entre la energía en forma de frio aportada al ambiente y la energía consumida. Para verlo de una manera más clara, vamos a convertir las 2.016 Frig/h a Kw. Sabiendo que 1 Kw equivale a 860 Frigorías/hora, obtendremos el valor con una sencilla división:


Como hemos dicho antes, el SEER es la relación entre la potencia que da el aire acondicionado en modo de frio y lo que consume, por lo tanto, sabremos cual es el consumo de nuestra máquina de aire acondicionado dividiendo los 2,344 Kw por el valor del SEER que es de 6,3

Es decir, nuestro aire acondicionado tendrá un consumo de 0,372 Kw cada hora que esté funcionando. Y por fin, vamos a traducir ese consumo en €uros que al fin y al cabo es lo que nos interesa.

Para ello, vamos a considerar que tendremos nuestro aire acondicionado encendido una media de 4 horas diarias.

Con la tarifa de precios del año 2.020 que hemos comentado al principio de este artículo, el coste mensual en electricidad de nuestro aparato de aire acondicionado era de:

Y el coste con las nuevas tarifas de 2.021 será de:

Fuera de toda duda está que estamos sufriendo un incremento enorme y desproporcionado del coste de la electricidad, pero hemos de huir de todo tipo de sensacionalismos que aprovechan días de calor extremo asociándolo al incremento de las tarifas eléctricas para hacernos pensar que no vamos a poder seguir disfrutando del confort que un equipo de aire acondicionado aporta a nuestro hogar.

Hay que ser realistas, y ver que pese a que el coste por Kwh prácticamente se ha duplicado, ello va a suponer un incremento de coste de 0,16 € diarios con respecto a lo que pagábamos el año pasado, es decir, si vamos a necesitar poner el aire acondicionado 4 horas diarias durante 20 días al mes, eso va a suponer realmente que vamos a pagar 3,2 € más en el recibo de la luz.

Con los datos reales en la mano, y sabiendo cual va a ser el coste real del consumo, ahora ya podremos decidir si encenderlo, no pasar calor y disfrutar de los beneficios que aporta un aire acondicionado.

Esperamos con este artículo haber contribuido a aportar información de como afectará al recibo de la luz tu aire acondicionado, pero si pese a ello aún continuas teniendo dudas, puedes ponerte en contacto con nosotros enviándonos un mail a climamania@climamania.com , por whatsapp al 608 33 10 50 o bien llamándonos por teléfono al 93 328 24 21 y estaremos encantados de atenderte.

¿Qué sistemas de calefacción existen y cuáles son más eficaces?

Uno de los aspectos más importantes a tener en cuenta a la hora de comprar la casa que se va a convertir en nuestro hogar, es conocer qué sistema utiliza, entre los distintos sistemas de calefacción existentes en el ámbito doméstico.

Puede que pienses que si el inmueble tiene calefacción, da igual de qué tipo sea, pero muy al contrario,  el tipo de calefacción puede ahorrarnos bastantes euros en la factura debido a su eficacia y bajo consumo.

Tipos de sistemas de calefacción

Existen multitud de sistemas de calefacción, que podemos clasificar según el calor que desprenden, según el tipo de energía utilizada y según la cantidad de casas a las que abastecen.

Sistemas de calefacción según sean calefacción individual o calefacción central

Aquí distinguimos entre calefacción central e individual. La calefacción central es el sistema que se utiliza en los edificios que cuentan con más de 20 años de antigüedad. Se trata de una caldera central en la que se programa la potencia y los horarios de funcionamiento, suministrando calor a todas las viviendas de una comunidad de vecinos. Dan mucho calor pero pueden dar problemas en la comunidad sobre los horarios de encendido. Además suelen ser bastante cara. Todos pagan una cuota fija que suele ser elevada.

Por su parte los sistemas de calefacción individual permiten a las viviendas decidir cuando la encienden y la potencia. En este caso, normalmente solo pagas por lo que consumes.

Tipos de calefacción según la fuente de energía

Los distintos sistemas de calefacción cuentan con variedad de energías y materias primas como vemos a continuación:

  • Gas natural. Es de las más utilizadas en España ya que es de las más baratas en el precio (no en la instalación).
  • Calefacción eléctrica. En este caso se consume electricidad la cual se calienta en unas resistencias para emitir calor y esparcirse por toda la vivienda. Teniendo en cuenta el precio de la electricidad, actualmente resultarían más caros los sistemas de calefacción que se abastecen de electricidad.
  • Gas propano. No es habitual utilizar este sistema por su elevado precio. Es la alternativa cuando no se puede suministrar gas natural.
  • Butano. Es un clásico entre los sistemas de calefacción. Muy extendido en los años 80, aunque ahora está en desuso y tiende a su desaparición en domicilios particulares. Funciona mediante el suministro de bombonas llenas de este gas.
  • Gasoil. Es de los sistemas de calefacción que más semejanza guarda con el funcionamiento de un vehículo. Y es que, a fin de cuentas se trata de suministrar este carburante a una Caldera para generar calor a través de su combustión.
  • Biomasa. Es uno de los sistemas de calefacción más ecológicos. Utiliza para su funcionamiento materia orgánica, principalmente pellet que es un tipo de serrín arenoso. Es más barato y eficiente que otros sistemas de calefacción pero la instalación y mantenimiento son más costosos.

Tipos de calefacción según el principio físico empleado para generar calor

En este caso, más que a la materia prima, estamos a un procedimiento para obtener calor. Distinguimos los siguientes:

  • Sistemas de calefacción basados en consumo de materia prima. Son los que hemos visto antes. Consumen electricidad, gas, butano, propano, etc.
  • Aerotermia. Es un sistema que consume muy poco. El principio físico de la aerotermia aplicado a los sistemas de calefacción consiste en la extracción del calor del aire como fuente de calor para calefactar una estancia. El mayor defecto es el elevado coste de instalación.
  • Geotermia. En este caso la fuente de calor se obtiene del suelo mediante la instalación de una fontanería que se instala bajo el mismo a través de la cual circula un líquido con un refrigerante capaz de atrapar e impregnarse del calor del subsuelo y proyectarlo hacia arriba.

¿Qué otros factores complementan a los sistemas de calefacción?

Los sistemas de calefacción son importantes para caldear el ambiente en nuestro hogar pero hay otros factores que contribuyen muy positivamente a su mayor eficacia y a optimizar su uso:

  • Orientación de la casa. Afecta y mucho a que una casa sea más o menos cálida. Una casa orientada al norte por lo general, será más fría que las orientadas al sur. 
  • Adecuados cerramientos. No habría ni que mencionarlo, pero es esencial que todos los cerramientos y marcos de puertas y ventanas estén correctamente insertados sin fisuras ni aberturas que permitan el paso del aire.
  • Los materiales de las paredes exteriores. Actualmente, en zonas frías de España, las viviendas se construyen con materiales que retienen y conservan mejor el calor. Sin embargo, las viviendas que tienen más de 30 años por lo general son más frías y requieren de un uso más prolongado de los sistemas de calefacción.
  • Planta en que se sitúa. Las plantas intermedias son más cálidas que las bajas. El calor tiende a subir arriba y además se encuentran rodeados por el calor del piso superior e inferior, beneficiándose igualmente del calor de las tuberías generales del agua caliente.
  • Calidad y grosor de las ventanas. Unas buenas ventanas son esenciales si no quieres pagar una elevada factura en cualquiera de los sistemas de calefacción que tengas.
  • La cantidad de horas que recibe directamente el impacto de los datos del sol es un factor determinante para que la casa sea más cálida.

¿Cuáles son los sistemas de calefacción más eficaces?

En abstracto, no podemos catalogar un sistema en concreto por encima de otros en lo que a eficacia se refiere. La eficacia y eficiencia de un sistema de calefacción dependerá de diversos factores como el lugar en el que se vaya a instalar, el espacio y las necesidades de los propios usuarios. Actualmente, la mayor parte de los sistemas de calefacción que se instalan cuentan con función específica  de programador calefacción que nos permite economizar el uso y disfrutar de un ambiente cálido antes de levantarnos o al llegar a casa. Teniendo en cuenta que la mayor parte de la población en España vive en pisos en sistema de calefacción más extendido es el de gas natural, ya que es el que mejor se adapta a espacios reducidos, su instalación no es muy faraónica y el consumo es barato comparado con otros sistemas de calefacción.

¿Como elegir un aire acondicionado silencioso para que no molesta?

Seguro que ya lo has notado. Los días son más largos y nos sobra cualquier ropa y calzado que abrigue y es que el mercurio no hace más que subir y subir llegando a ser casi insoportable. Ya llegó el verano y aunque todos anhelamos esta época del año que asociamos a sol, playa, vacaciones y cervecita, también puede ser agobiante por las olas de calor que se suelen suceder en esta estación. 

Huir de este calor puede ser difícil y  hacer la estancia en nuestra casa un verdadero infierno. Pero hay una solución a esto. Se llama aire acondicionado y más concretamente aire acondicionado silencioso. No hay ninguna razón para que no instales en tu casa un aparato de aire acondicionado, pero ¿Cuál elegir? Sigue leyendo porque a continuación te lo contamos todo.

¿Cuándo se considera que tenemos un aparato de aire acondicionado silencioso?

Hemos de empezar por saber lo que es o que se considera «aire acondicionado silencioso». Normalmente cada municipio tiene su propia norma reguladora sobre ruidos y volúmenes de decibelios en cada una de las franjas horarias del día y la noche. No es usual que los aparatos de aire acondicionado sean ruidosos vulnerando estas normas e incurriendo en infracciones administrativas pero si pueden hacer determinado ruido o emitir  ciertas vibraciones que pueden ser molestas para propios y extraños. 

Además hay normas técnicas que marcan los límites máximos de ruido con los que se pueden fabricar los aparatos. En el entorno de la Unión Europea nos podemos garantizar ciertos estándares de calidad y ruidos de estos aparatos de aire acondicionado silencioso.

Dicho lo anterior, podemos considerar que un aire acondicionado silencioso es aquel que no supera los 24 decibelios (dB). De ahí hacia abajo, los más silenciosos no exceden de 16 dB. 

No debemos perder de vista que muchos aparatos cuentan con una función específica denominada «sleep» que reduce todavía más el ruido de los mismos..

Elegir uno u otro dependerá de nuestra propia sensibilidad al ruido. Los aparatos de aire acondicionado normales suelen ser bastante silenciosos ya de por sí, pero si somos muy sensibles con el tema del ruido y tenemos el sueño ligero, es mejor invertir más dinero para un aparato más silencioso.

¿Qué problemas evitamos con un aire acondicionado silencioso?

Con un aire acondicionado silencioso garantizamos nuestro propio descanso y bienestar. El mejor aire acondicionado es el que no se oye pero se siente. El ruido que emite puede perturbarnos, sobre todo cuando lo ponemos por la noche.

Además, dependiendo del volumen de decibelios que emita, así como de la estrechez de las paredes de un edificio, con el aire acondicionado silencioso nos olvidaremos de protestas de algún vecino al que le pueda molestar con los problemas comunitarios que ello supone.

Tipos de aparatos de aire acondicionado

Si clasificamos los aparatos de aire acondicionado por el ruido que meten, podemos distinguir, en base a lo anterior, entre silencios, muy silenciosos y los excesivamente silenciosos. Evidentemente, cuanto más silencioso, más caro será. 

Al margen del tema del ruido debemos tener en cuenta otros factores a la hora de elegir un aire acondicionado silencioso como por ejemplo el tamaño, si es fijo o no, si grado de difusión, el sistema y la tecnología que utiliza, etc.  A continuación vemos diarios tipos de aparatos.

Aire acondicionado portátil sin unidad exterior. 

Se asemeja a un ventilador pero que refrigera una estancia relativamente pequeña. Es muy práctico porque no hay que obras ni en el interior ni en el exterior y podemos llevarlo a cualquier estancia de la casa.

Modelo de aire acondicionado split.

Está muy extendido y es habitual verlo en muchas casas. Es un aparato que requiere la instalación fija en el interior conectada con una unidad que debe quedar fijada en el exterior. Son más eficaces a la hora de climatizar estancias más amplias. También son mas silenciosos. En contra tienen su precio y la instalación que requiere una pequeña obra. 

Modelo multisplit. 

Funciona igual que el anterior pero con la diferencia que en este caso conecta el exterior con varias entradas interiores. Dicho de forma más sencilla, es un aparato de aire acondicionado silencioso que puede refrigerar todas las habitaciones de tu casa. Así evitarás tener que parapetarte en una habitación todo el día evitando el calor en el resto de la vivienda.

Modelo de aire acondicionado cassette. 

Este modelo cuenta con mayor capacidad de refrigeración. Es el que se suele utilizar en estancias muy amplias como por ejemplo, locales comerciales, tiendas, oficinas etc, en donde las salidas del aire están en el techo.

Aire acondicionado por conductos. 

Se utiliza en las casas a través de la instalación de un falso techo con unos conductos que distribuyen la refrigeración por las distintas habitaciones. Los aparatos de aire acondicionado silencioso solemos  asociarlos siempre a refrigeración y fresco pero también se pueden utilizar para calentar el ambiente siendo un buen sustituto de las calefacciones convencionales, como en este caso. Es muy eficiente y eficaz a la hora de refrigerar, no consume mucho pero el problema que tiene es que requiere una obra de mayor envergadura y precio. 

Aire acondicionado con bomba de calor

El sistema que utiliza se basa en las leyes de la termodinámica en el sentido de que intercambia la temperatura de un espacio de menor temperatura para refrigerar otro más cálido.

En muchos de estos modelos ya puedes encontrar funciones smart que te permiten conectarte por bluetooth a tu aparato de aire acondicionado silencioso para programarlo de forma remota y que encuentres la casa fresca al llegar a ella.

¿Qué es SEER de un aire acondicionado? Te contaremos

Si estás pensando en instalar aire acondicionado en tu vivienda o en tu oficina probablemente te hayas encontrado con la palabra SEER en relación al aire acondicionado y no sepas de qué se trata. Se trata de unas siglas que acompañan a diferentes productos de climatización que puedes instalar en tu lugar de trabajo o tu vivienda y que está relacionado con el área de la eficiencia energética.

Es por lo tanto un elemento que debemos tener en cuenta de cara a conseguir que nuestra factura sea lo más ajustada posible. El consumo energético de los aparatos de climatización se basa en su eficiencia. Cuanto más eficiente energéticamente hablando sea el aparato menos consumirá y por lo tanto, a final de mes, o bimensualmente según nos pasen el recibo de la luz, terminaremos por pagar menos.

SEER son unas siglas que tienen origen anglosajón, donde se estableció este marco de medida como el adecuado para poder valorar el nivel de eficiencia de un aparato de climatización. SEER son las siglas de Seasonal Energy Efficiency Ratio, o en español Ratio de eficiencia energética estacional. Gracias al SEER se puede determinar el rendimiento que realiza un aparato de climatización en particular.

Instalar aire acondicionado: Todo lo que tienes saber sobre SEER.

El SEER es un estándar creado para poder tener un marco de referencia que se pueda utilizar en todos los aparatos de frío y que todo el mundo pueda revisar para poder tomar la mejor decisión posible de compra. Simplificando todo el proceso podemos establecer que a mayor SEER, el equipo va a ser más eficiente. Esto, lógicamente, también suele llevar aparejado que el precio del aparato en cuestión va a ser mayor. Los aparatos más sofisticados, con un valor SEER más alto, que logran que tengamos un nivel de eficiencia energética mucho más elevado son más caros debido a que la tecnología que se emplea para desarrollarlos suele ser más cara.

A pesar de esto tenemos que pensar que la energía está alcanzando unos precios realmente significativos. Al menos lo suficientemente significativos como para que nos preocupemos del consumo que realizan los aparatos que consumen energía eléctrica que tenemos en nuestra casa. Si pensamos que el consumo de los aparatos de refrigeración puede ser elevado, sobre todo en determinadas épocas del año. Tenemos que tener en cuenta que un aparato con un SEER bajo, puede tener un precio atractivo pero sin duda no será rentable en el largo plazo. Siempre tenemos que pensar en el largo plazo cuando adquirimos este tipo de aparatos ya que sin duda instalar aire acondicionado es algo que hacemos pensando en que se quede por muchos años funcionando sin problemas.

La tabla de clasificación que utiliza letras como A+++, A++ y sucesivas, tiene una equiparación directa con los números del SEER, quedando de la siguiente forma:

  • A+++ = < 8,5 SEER
  • A++ = > 8,5 SEER
  • A+ = > 6,1 SEER
  • A = > 5,6 SEER
  • B = > 5,1 SEER
  • C = > 4,6 SEER

De esta forma tenemos una referencia mucho más clara a la hora de identificar los valores SEER con su equivalente en la clasificación energética más habitual por letras. Para calcular el consumo energético de un equipo, si dividimos la potencia del equipo pro el SEER nos va a dar la potencia que se consume en una hora. De tal forma que en un equipo de 2,6kW que tiene 6,1 de SEER, tendremos un consumo de potencia por hora de 0,42 kW/h, así podremos saber cuanto se consumirá después de instalar aire acondicionado.

A tener en cuenta al instalar aire acondicionado

Instalar aire acondicionado es algo importante desde varios puntos de vista y por lo cual hay que tener en cuenta varias cuestiones:

  • Teniendo en cuenta el confort: Por un lado está el confort que el aparato es capaz de generar. A la hora de instalar aire acondicionado lo hacemos pensando en que tenga un alto poder de refrigeración para poder hacer frente al calor que se genera en las épocas calurosas del año. Hay que tener en cuenta la capacidad de refrigeración de aparato y por supuesto hay que tener en cuenta los metros de la estancia donde lo vamos a situar para que se produzca una sensación óptima de confort.
  • Teniendo en cuenta el gasto en el aparato: Por otro lado hay que tener en cuenta el gasto en el aparato en si. Si bien es cierto que la tecnología de refrigeración ha avanzado mucho en los últimos años, logrando abaratar mucho los equipos de aire acondicionado, también es cierto que se trata de un desembolso importante que hay que meditar.
  • Teniendo en cuenta el consumo energético: Por último pero no menos importante está el consumo energético. Cuanto más nos fijemos en cuestiones como el SEER más acertaremos a la hora de instalar aire acondicionado en nuestra casa. Es sin duda uno de los puntos que diferencia a las personas que están pensando en su ahorro a largo plazo de las que no.

Todos estos elementos deben ser considerados a la hora de tomar la decisión sobre si comprar uno u otro aire acondicionado. Es importante tomar la decisión con calma y estudiando bien las especificaciones de cada aparato siendo asesorados siempre por profesionales del sector.

Otros conceptos clave en la instalación del aire acondicionado: SCOP

El SCOP es otro grupo de siglas que probablemente nos esté empezando a sonar al querer instalar aire acondicionado. Estas siglas hacen referencia al Coeficiente de Eficiencia Estacional. Sin embargo, en este caso hacen referencia al rendimiento de la calefaccción. Es decir, tendremos que fijarnos en esta referencia en caso de que queramos un aire acondicionado A+++ o A++ para funcionar en modo calor y que podamos utilizarlo como un calentador más en invierno.

De tal forma que en el SEER nos tenemos que fijar en el que el valor sea lo más alto posible al instalar aire acondicionado, ya que esto indica un nivel mayor de eficiencia energética, en el caso del SCOP ocurre exactamente lo mismo. A mayor SCOP mayor nivel de eficiencia y por lo tanto un consumo más adecuado de la energía lo que a largo plazo será un ahorro para nuestro bolsillo.

Como purgar radiadores? – 5 pasos fáciles para purgar radiadores

Si te estás preguntando como purgar radiadores y piensas que es algo complicado, no te preocupes más. Vamos a ver a continuación, en 5 fáciles pasos, como purgar radiadores de la forma lo más sencilla posible. Para ello vamos a utilizar elementos que todos deberíamos tener en nuestra casa o bien que no nos resultará complicado localizar ya sea en una ferretería o pidiendo algo prestado a nuestros vecinos.

Paso 1: Ten a mano todo lo necesario para purgar radiadores

Lo primero que tenemos que hacer es conseguir todo aquello que vamos a necesitar para poder purgar nuestros radiadores. Para ello vamos a necesitar un destornillador de punta plana. Normalmente la válvula que traen los radiadores se pueden girar fácilmente con un destornillador de punta plana o incluso con una moneda lo más fina posible. Además vamos a necesitar también un vaso o algún tipo de recipiente en el que podamos verter el agua que caerá cuando comencemos el proceso de purga de los radiadores.

A continuación lo que haremos será comprobar si nuestros radiadores tienen aire y por lo tanto para ver si necesitan que hagamos el proceso de purgado. Para ello después de encender la calefacción vamos a pasar la mano por la zona superior del radiador. Si vemos que la parte de arriba está más fría que la de abajo entonces eso significa que tiene aire y que por lo tanto debemos realizar el proceso de purgado para poder poner a punto nuestro sistema de calefacción.

Paso 2: Localiza el radiador más cercano a la caldera

Una vez que tenemos todo lo necesario para poder comenzar con el proceso. Nuestro siguiente paso sobre como purgar radiadores es el de localizar el radiador que tengamos más cercano a la caldera. Si razonamos un poco nos daremos cuenta rápidamente de cómo es el flujo natural del agua que sigue el circuito de la calefacción de nuestra vivienda. Tenemos que pensar que el agua entra en la caldera y ahí se calienta, para posteriormente seguir fluyendo hacia los radiadores y que de esta forma se calienten.

Una vez que hemos localizado este radiador, lo que vamos a hacer es coger el recipiente o el vaso que hemos preparado con antelación y lo colocaremos debajo de la llave. Lo más recomendable sería situarlo encima de algún tipo de papel de cocina, trapo o papel de periódico, porque es probable que salpique una vez que comencemos el proceso y es mejor estar preparados. Sobre todo esto nos interesa en caso de que tengamos en casa parqué de madera y tengamos que tener cuidado de no mojarlo en exceso. Si bien es cierto que no será mucha agua es posible que algo se salga y conviene estar preparados.

Paso 3: Acciona la válvula del radiador

Lo primero que tenemos que hacer, una vez que está situado el recipiente o el vaso debajo de la llave es coger el destornillador y girar la llave del radiador. Podremos identificar rápidamente el lugar donde tenemos que introducir el destornillador o la moneda fina que hayamos cogido, porque tendrá la forma típica de un lugar donde podemos introducir un destornillador de forma plana, es decir, una llave con una raya en medio. Al girar con el destornillador o la moneda lo que estamos haciendo es abrir la llave de la válvula.

Al abrir esta llave lo normal es que comience a salir el aire, que probablemente tenga un olor peculiar y nada agradable. Además seguramente comenzará a salir algo de agua mezclada con este aire. Lo que podemos esperar es un chorro de aire, de mayor o menor intensidad, junto con gotas de agua que van saliendo de forma no uniforme.

Paso 4: Cerrar la válvula del radiador

Dentro del proceso de como purgar radiadores, llega un paso importante. Una vez que hemos dejado salir el aire, lo que ocurrirá es que en un momento dado dejará de salir aire mezclado con agua y el flujo de agua que salga será totalmente fluido. Es decir, ya no saldrá aire si no que tan solo saldrá agua por la válvula del radiador. En este preciso momento es cuando sabremos que todo el aire ha salido del radiador y que por lo tanto ya se encuentra listo y preparado para funcionar a pleno rendimiento.

Con el radiador lo que haremos será el proceso que hicimos antes pero a la inversa. Nos ocuparemos de cerrar la válvula girando en el sentido contrario al que lo hicimos en el paso anterior. De esta forma ya hemos dejado ese radiador listo, el aire ha sido expulsado y el agua caliente llegará a todos los rincones del calentador para que funcione como debería sin ningún tipo de problema.

Paso 5: Repite el proceso en todos los radiadores y revisa

El último paso que tenemos que llevar a cabo es repetir el proceso en todos los radiadores. Para ello debemos seguir el flujo del agua, de tal forma que si hemos empezado por el más cercano. Tendremos que seguir por el siguiente más próximo hasta alcanzar el que entendemos que es el final dentro de todo el circuito que debería seguir el flujo de agua en nuestra casa. Si algún radiador está anulado, es decir no está recibiendo agua, no tenemos por qué comprobarlo.

Purgar radiadores es fácil

Ahora que ya sabemos como purgar radiadores lo único que nos queda por comprobar es la presión de la caldera. El fabricante nos indicará normalmente que la presión debe estar entre 1 y 1,5 bares. Cuando se realizan procesos de purgado la presión suele bajar, es algo normal y nada preocupante. Tenemos que tratar de devolver la caldera a su presión óptima para que pueda funcionar a pleno rendimiento y enviar el agua caliente sin ningún tipo de problema a través de todo el recorrido. Con un flujo constante a la presión adecuada para que los radiadores puedan calentar todas las estancias de nuestra vivienda en donde los tenemos instalados.