Actualizado el 28 enero, 2026 por David Pestana
Elegir el termostato adecuado para tu caldera es una decisión más importante de lo que parece. No solo influye en el confort térmico de tu vivienda, sino también en el consumo energético y en el importe de tus facturas de calefacción. Un buen control de la temperatura puede suponer un ahorro significativo a lo largo del año. Por eso en este artículo veremos los tipos de termostatos para caldera y cómo elegir el ideal.

Índice de contenido
¿Por qué es tan importante elegir bien el termostato?
El termostato es el “cerebro” del sistema de calefacción. Es el encargado de decidir cuándo la caldera debe encenderse y cuándo debe apagarse, en función de la temperatura que tú le indiques. Por eso, un termostato poco preciso o mal utilizado puede hacer que la caldera funcione más horas de las necesarias.
Un buen termostato no solo mejora el confort, sino que también:
- Reduce el consumo de energía.
- Alarga la vida útil de la caldera.
- Evita picos innecesarios de temperatura.
- Permite adaptar la calefacción a tu ritmo de vida.
Tipos de termostatos para caldera
Actualmente podemos agrupar los principales tipos de termostatos en tres grandes categorías: convencionales, WiFi y GSM. Cada uno está pensado para un tipo de usuario y una necesidad diferente.
Termostatos convencionales
Los termostatos convencionales son los más simples y también los más económicos. Su función principal es permitirte ajustar una temperatura fija y encender o apagar la caldera cuando se alcanza ese valor.
Pueden ser analógicos o digitales básicos, y normalmente se controlan desde un pequeño panel en la pared. No suelen tener funciones inteligentes ni conexión a internet, aunque algunos modelos permiten una programación horaria sencilla.
Ventajas de los termostatos convencionales
- Son fáciles de usar y muy intuitivos.
- Tienen un precio reducido.
- Son fiables y compatibles con la mayoría de calderas.
- No dependen de conexión a internet ni de aplicaciones.
Inconvenientes
- No se adaptan a tus hábitos automáticamente.
- Ofrecen menos posibilidades de ahorro energético.
- Requieren que ajustes la temperatura manualmente con más frecuencia.
Este tipo de termostato es ideal para viviendas donde se busca una solución sencilla y económica, o para personas que no quieren complicarse con tecnología.

Termostatos con control WiFi
Los termostatos WiFi representan la evolución natural del control de la calefacción. Se conectan a internet y te permiten controlar la caldera desde una aplicación móvil, estés donde estés.
Además de encender o apagar la calefacción de forma remota, la mayoría de estos termostatos permiten crear programaciones semanales, ver el consumo, recibir notificaciones e incluso aprender de tus hábitos.
Qué pueden hacer los termostatos WiFi modernos
- Controlar la calefacción desde el móvil.
- Programar horarios y temperaturas por días y franjas horarias.
- Ajustar la temperatura según si estás o no en casa.
- Integrarse con asistentes de voz o sistemas domóticos.
Ventajas
- Máximo confort y comodidad.
- Mayor potencial de ahorro energético.
- Control total incluso cuando estás fuera de casa.
- Mejor adaptación a tu estilo de vida.
Inconvenientes
- Precio más elevado que los convencionales.
- Necesitan una conexión WiFi estable.
- Algunas funciones avanzadas pueden depender de servicios en la nube.
Son la mejor opción para quienes quieren optimizar el consumo y tener un control total de la calefacción con el mínimo esfuerzo.

Termostatos con control GSM
Los termostatos GSM utilizan una tarjeta SIM para comunicarse, en lugar de depender de una conexión a internet. Se controlan normalmente mediante SMS, llamadas o una aplicación muy básica.
Este tipo de termostato está pensado sobre todo para lugares donde no hay una conexión a internet fiable, como segundas residencias, casas rurales o viviendas aisladas.
Ventajas de los termostatos GSM
- No necesitan WiFi ni internet fijo.
- Permiten encender o apagar la calefacción a distancia.
- Son muy útiles para segundas viviendas.
- Funcionan incluso en zonas con mala conexión a internet.
Inconvenientes
- Requieren una tarjeta SIM y, normalmente, un pequeño coste mensual.
- Son menos avanzados que los termostatos WiFi.
- La experiencia de uso suele ser más básica.
Son una excelente solución cuando quieres controlar la calefacción a distancia, pero no puedes depender de una red WiFi.

¿Cómo elegir el mejor termostato para tu caldera?
No existe un único termostato perfecto para todo el mundo. La mejor elección depende de tu vivienda, tu tipo de uso y tus prioridades.
Piensa en tu tipo de vivienda
No es lo mismo una vivienda habitual que una segunda residencia. Por ejemplo:
- Vivienda principal con internet: termostato WiFi.
- Casa en el campo o segunda residencia sin internet: termostato GSM.
- Piso pequeño o uso sencillo: termostato convencional.
Valora tus hábitos de uso
Si tienes horarios muy variables o pasas mucho tiempo fuera de casa, un termostato inteligente puede ayudarte a ahorrar bastante dinero. Si, en cambio, tienes rutinas muy fijas, un modelo más simple puede ser suficiente.
Comprueba la compatibilidad con tu caldera
Antes de comprar cualquier termostato, es fundamental asegurarse de que sea compatible con tu tipo de caldera (gas, gasoil, eléctrica, etc.) y con el sistema de control que utiliza.
Ten en cuenta el presupuesto
- Termostato convencional: opción más económica.
- Termostato GSM: precio intermedio.
- Termostato WiFi: mayor inversión inicial, pero con mayor ahorro a largo plazo.
Conclusión: tipos de termostatos para caldera
Elegir entre los distintos tipos de termostatos para caldera no es solo una cuestión de precio, sino de comodidad, eficiencia y ahorro energético. Un buen termostato puede marcar una gran diferencia tanto en el confort de tu hogar como en el gasto en calefacción.
Si buscas simplicidad, un termostato convencional puede ser suficiente. Si quieres control total y optimización del consumo, el WiFi es la mejor opción. Y si no tienes internet, el GSM es una alternativa muy práctica. Lo importante es elegir el que mejor encaje con tu forma de vivir y con tu instalación.



