Actualizado el 28 enero, 2026 por David Pestana
Cuando llega el calor, el aire acondicionado se convierte en un gran aliado para poder dormir y estar en casa con una temperatura agradable. Sin embargo, cuando hay un bebé en casa, es normal que surjan dudas: ¿es seguro usar el aire acondicionado?, ¿puede resfriarse?, ¿qué temperatura es la adecuada? En este artículo veremos todo relacionado sobre aire acondicionado y bebés.

Índice de contenido
¿Es malo el aire acondicionado para los bebés?
El aire acondicionado no es malo en sí mismo. De hecho, en épocas de mucho calor puede ser incluso beneficioso, ya que ayuda a:
- Evitar golpes de calor
- Mejorar la calidad del sueño
- Mantener una temperatura estable y confortable
El problema no es el aire acondicionado, sino cómo se utiliza. Los cambios bruscos de temperatura, el aire directo o una mala limpieza del equipo son los factores que realmente pueden provocar resfriados, irritaciones o molestias respiratorias.
La temperatura ideal cuando hay un bebé en casa
Este es uno de los puntos más importantes.
Los pediatras suelen recomendar mantener la casa entre 24 y 26 grados en verano. Esta temperatura:
- Es cómoda para el bebé
- Evita contrastes fuertes con el exterior
- Reduce el riesgo de resfriados o congestiones
Bajar el aire a 21 o 22 grados puede parecer agradable para un adulto, pero para un bebé es un cambio demasiado brusco y poco saludable.
Dónde colocar el aire y cómo orientar el flujo
Tan importante como la temperatura es cómo le da el aire al bebé.
Nunca debería:
- Darle el chorro de aire directamente a la cuna
- Apuntar el split hacia la zona donde duerme o juega
- Crear una corriente constante sobre él
Lo ideal es:
- Que el aire rebote en paredes o techo
- Que se distribuya de forma suave por la habitación
- Que mantenga una temperatura homogénea sin corrientes fuertes
La importancia de la limpieza del aire acondicionado
Este punto es clave cuando hay bebés en casa, porque su sistema respiratorio es mucho más sensible que el de un adulto. Un aire acondicionado sucio puede mover polvo y bacterias que acaben provocando mocos, tos o irritaciones, incluso aunque la temperatura sea correcta.
Un equipo sucio:
- Acumula polvo, ácaros y bacterias
- Puede provocar estornudos, mocos o tos
- Empeora la calidad del aire interior
Por eso es fundamental:
- Limpiar los filtros con frecuencia
- Y hacer un mantenimiento periódico del equipo
Muchas veces los “resfriados de verano” vienen más por aires sucios que por el frío en sí.
¿Es mejor apagarlo por la noche?
No necesariamente, porque en noches muy calurosas mantener una temperatura estable y agradable es mejor que pasar calor o estar encendiendo y apagando el aire constantemente. Lo importante no es apagarlo, sino usarlo bien y con una temperatura adecuada.
De hecho, en noches muy calurosas:
- Dormir con calor es peor que dormir con aire bien regulado
- El bebé descansa peor
- Puede sudar en exceso y deshidratarse
Lo ideal es:
- Mantener una temperatura estable toda la noche
- Usar el modo noche o sleep si el equipo lo tiene
- Evitar encender y apagar constantemente el aire
Errores comunes que debes evitar
- Poner el aire demasiado frío
- Apuntar el chorro directamente al bebé
- No limpiar nunca los filtros
- Apagar y encender continuamente el equipo
- Crear diferencias grandes de temperatura entre habitaciones
Conclusión: Aire acondicionado y bebés
El aire acondicionado y los bebés no son incompatibles. El verdadero riesgo no está en el aparato, sino en un mal uso: temperaturas demasiado bajas, aire directo o falta de limpieza. Manteniendo una temperatura moderada, una buena orientación del flujo y un equipo limpio, el aire acondicionado se convierte en un gran aliado para el bienestar del bebé durante el verano.



